"¿Bici en enero? ¡Ni locos!"
Eso es lo que nos dicen muchos antes de probar la experiencia. Pero hay un secreto que los cicloturistas expertos conocen bien: Las bicicletas son para el verano... y para el invierno también.
La clave está en la "Teoría de la Cebolla" y en nuestra tecnología:
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Vístete por capas: Una térmica pegada al cuerpo, un forro polar y un cortavientos. Así regulas tu temperatura fácilmente.
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El secreto eléctrico: Al llevar asistencia al pedaleo, tú decides cuánto te esfuerzas. Esto evita que sudes en exceso en las subidas y te quedes frío al parar. Mantienes el calor corporal sin empaparte.
El campo en invierno tiene una luz y un silencio especiales. No dejes que el termómetro te robe la experiencia.
Descubre las mejores rutas invernales a través de nuestra app.
David Soria
PRODUCT LEAD & GROWTH (CPO)