Patrimonio
Ayna es un pueblo pequeño enclavado en la garganta del Río Mundo, con uno de los paisajes más sugestivos de toda la provincia. Todo ello se puede observar desde el Mirador del Diablo.
Ayna es un pueblo con una estética especial, basta con pasear por la calle principal para darse cuenta de la realidad. Sus calles en general son estrechas, de claro sabor morisco, desde donde podemos observar el Río Mundo que baña sus pies como largos ventanales. Sus callejuelas tienen escalones amplios, poca alzada, con curvas y recovecos que sorprenden a quien, con mirada fija y atenta, se adentra por ellas. Las fachadas de las casas son típicamente rurales, manteniéndose prácticamente todas iguales, blancas y con una cuadra o pequeña cochera para guardar sus cosas.
Ayna comprende una calle principal que va cambiando de nombre según caminamos. Por esta calle se recorren todos los años los Encierros hasta la bajada a la Plaza del Ayuntamiento. Desde esta calle principal, en la parte de arriba, podemos contemplar la Casa de Cultura de estructura nueva. Junto a ella podemos beber agua de una fuente que viene del manantial. En esta calle principal se encuentran bares, asadores y tiendas donde comprar productos típicos.
La Iglesia Parroquial Nuestra Señora de lo Alto, ubicada en la zona conocida como el Postigo, cumple actualmente las funciones de templo principal. Cerca de ésta observamos la pequeña Ermita de las Cabrillas, y junto a ella los ventanales de las casas vestidas de geranios de distintos colores. Al final de la calle principal llegamos a la Plaza Mayor de Ayna, con su fuente de dos caños en cuyo frontón se representan las Pinturas Rupestres de la Cueva del Niño. Para orgullo de los habitantes Ayniegos y conocimiento del visitante, la fachada del Ayuntamiento muestra una placa que informa que Ayna fue galardonada con el primer premio de Embellecimiento de Pueblos en el año 1954.
En la calle Mayor, número 38, encontramos la Ermita de los Remedios, cuya construcción se remonta al siglo XVI. A unos pocos km de Ayna, dirección a Elche de la Sierra, podemos visitar una de sus aldeas conocida como Royo-Odrea, pequeña y pintoresca, especialmente si se visita de noche, pareciendo un Belén Navideño.


