La villa de Liétor está enclavada en un espacio natural de insuperable variedad y belleza. La zona norte une este enclave con la meseta albaceteña, donde se ubican los pueblos de Casablanca, Mullidar y Cañada de Tobarra, tierras éstas de labrantío, caza y espartizales, pertenecientes a La Mancha y, por lo tanto, la zona que más se identifica con la propia Comunidad Autónoma.
Después, el Valle del río Mundo es una zona con personalidad propia que atraviesa el término de poniente a levante a lo largo de 30 kilómetros y es donde está situado el núcleo urbano de la villa de Liétor, en un peñasco a 100 metros de altura sobre el río.
Esta zona recuerda la antigua vinculación con el Reino de Murcia. Aquí encontramos huertas escalonadas en terrazas de procedencia musulmana y regadas con fuentes. Los bancales, situados en el fondo del valle, se riegan con las aguas del río Mundo.
La belleza del paisaje de esta comarca es legendaria, como lo testifican documentos antiguos, pues ya en las Relaciones Topográficas de Felipe II se describe a Liétor como «tierra templada y sana, con muchas fuentes, y es tierra muy fragosa y riscosa de muchas peñas y que es montuosa y áspera y pedregosa. Es tierra abundosa de leña porque hay muchos pinares y matorrales donde se proveen de leña de los dichos pinos y romeros y lentiscos y muchas coscojas, y que en este término se crían cazas y salvajinas como son venados, perdices, liebres, conejos y cabras monteses y lobos y raposas en cantidad y otros géneros de salvajinas».
En la actualidad, conserva una flora y una fauna variada con cierta abundancia de Jabalí, Cabra Hispánica, Liebre, Zorros y Águila Real. Además, en Liétor podemos encontrar un animal poco usual en esta sierra, la Nutria, cuyo color es pardo brillante, generalmente oscuro en invierno, cuerpo estrecho y alargado, cola larga y ancha en la base y estrecha en la punta, dedos provistos de membranas interdigitales (pies de pato) y orejas pequeñas y redondeadas. Vive siempre cerca del agua, en ríos, arroyos, lagos, embalses e incluso costas.
Actualmente la Nutria está en peligro de extinción debido tanto a la contaminación de las aguas como a la interferencia del hombre en las masas acuáticas. Además, es una especie protegida por la ley.