Patrimonio
Morata de Tajuña posee un patrimonio histórico ligado a su origen romano y al posterior asentamiento árabe, que impulsó el desarrollo agrícola y los sistemas de regadío. Su casco urbano conserva arquitectura popular tradicional, con casas de labor, bodegas y casas-cueva.
Destacan edificios civiles como la Casa Mac-Crohon y el Ayuntamiento, ambos del siglo XIX, y un notable patrimonio religioso encabezado por la Iglesia de la Inmaculada Concepción (siglo XVI) y varias ermitas de los siglos XVI y XVII.
El legado etnográfico se completa con el Museo de la Molinería, antiguo molino harinero junto al río Tajuña, y su entorno natural, punto de inicio de la Vía Verde del Tajuña, que refuerza el valor cultural y paisajístico del municipio.

